Notas de viaje de dos malungos, note di viaggio di due malunghi: Colombia, Italia, India, Nepal, Thailandia, Burma/Myanmar.

Archive for July, 2010

Partire é Partiamo.

“La vita é un viaggio, chi viaggia vive due volte”
“La vida es un viaje, quien viaja vive dos veces”
(Omar Kayyam)

A volte parti.

A volte torni.

A volte parti e torni, a volte eri giá partito e ripartito, parti e torni sui tuoi passi per capire se sei tornato davvero, o se sei partito mai.

Migrare per mitigare quel movimento che é fuori che é dentro che va dall’Ungheria alla Grecia alla Spagna agli scavi allo scavare all’essere scavato, camminando raggiungendo, e poi lasciando, lidi sicuri e forme vuote e strette con sigle di 3-lettere jpo ilo onu strette e vuote per sentirlo sempre quel movimento, quel movimento fuori e quel movimento dentro, che ti spinge verso altri mondi nuovi mondi.

Nuovi mondi.

Il Nuovo Mondo, quello che c’é dall’altra parte dell’Oceano, raggiunto vissuto come quello che c’é da questa parte di qualunque oceano.

Nuovo Mondo, ora Vecchio Mondo.

La Colombia, come casa, come una casa, come una delle case, e giá Casa, nelle vie della Candelaria, nei teatrini, nei cerros e le cime amiche e i tetti e i gatti e i bambini di Patio Bonito.

Educare, educare alla pace, insegnare, essere educato, in-segnare, segnare la via, seguire la via, cercarla la via.

Cercarla per nuovi mondi, conquistarli e poi lasciarli, seguendo quello che non puó essere spiegato, il movimento e l’onda.

Il Movimento e l’Onda. Che stanno dentro, che stanno fuori.

Senza forme, senza nomi, senza sigle senza 3-lettere, perché non ci sono lettere né nomi né forme. Solo quello che si muove dentro e fuori, da dentro a fuori. Da fuori a dentro.

Movimento, e da sempre la certezza di non poterlo non ascoltare di non poterlo non seguire, e da sempre la certezza che seguirlo sarebbe stato seguirlo solo, seguirlo solo io, seguirlo. Io e da solo.

E poi tutto cambia, come tutto sempre cambia, e il movimento si sincronizza, e da Budapest risuona di vite antiche raccontate attraversando una notte il Margit Híd e da quel momento il movimento si fa Malungaje Malungaggio ed é naturale come respirare, inaspettato come la vita che si rinnova, atteso da vite intere.

E ora partire é Partiamo.

Partire é Partiamo.

E allora partiamo, mia Malunga, Colombia Italia India. Nuovi mondi ci aspettano e nuovi movimenti e odori e sapori e spezie sconosciute da assaporare e lingue mai udite da imparare.

Partiamo, forti e piú forti, incoscienti e coscienti.

Partiamo, coscienti.

Partiamo, insieme, mia Malunga.

L.


Magia de Viaje.

¿Qué cuándo empezó?

Yo misma intento saberlo, intento recordar cuándo fue que me impregné de la emoción de andar con una maleta al hombro. Podría decir que fue en ese lugar de selva mística y verdes caudalosos, con el azul mar constante y el descubrimiento de mi ser en ese silencio de tormentas nocturnas y ríos de cristal, en el momento clave cuando me sumergí en el Tolo y miré hacia arriba a través del agua, las ramas precisas de una Bonga, unas ramas que parecían nacer más bien del cielo y conectarse hasta la tierra. Mis piecitos parados en la mitad de una pequeña canoíta de madera que se debate sobre el agua:

¿A dónde, a dónde irás ahora?

Ahora tengo el pelo un poco más largo y estoy recuperando esos mismos piececitos de movimiento y canoa que estuvieron quietos en la tierra más del tiempo necesario, ahora, después que finalmente descubrí el sentido de esa selva mística y del azul mar ya no afuera si no adentro, acá cerquita al corazón: viajo.

Dejo en mi cuarto a Gopalito, a mis libros y a un orden extraño, un orden que no es el mío y que siento más bien vacío. Me llevo conmigo a las sonrisas de las personas que quiero y que marcan mi historia pero también el rumbo, viajo con lo que tengo de las mujeres y sus hijos iluminando el camino, como esta cicatriz que llevo en el brazo y que me hace recordar la entrega, el corazón entero que les dejo y que habla cada vez que estoy con ellas y ellos, cada vez que juntos descubrimos la posibilidad de renombrar cuerpos, recuerdos, lugares que son paz después de ser violencia.

Por ellas, hace un año estabas tú. Caminaba junto a ti y sin saber, compartíamos ya una ola, nuestra ola… un movimiento acompasado y libre, silencioso y con colores que nos llenaron y nos llenan de sorpresa.

Y ahora que estás en mi corazón, en su centro liviano que es aire y que es sangre: viajamos.

Todo listo antes de salr…

Maletas listas, corazones dispuestos y una magia que quemamos juntos y que marcó el inicio del camino, blanco su color bajo una llama fulminante y decidida. El Malungaje es todo eso que se queda, todo lo que se viene con nosotros, todo lo que nos espera para construir la magia de este viaje: juntos.

P.